Cada estante es una ventana a la cabeza de alguien.
Galería Íntima recién empieza. Va a ser un lugar en el centro de Santa Cruz de la Sierra donde 130 personas muestran su mundo en un estante propio: libros, objetos, notas escritas a mano, lo que cada una decida.
Es un proyecto recién nacido; hay una idea, una arquitecta y una lista que empieza a llenarse de nombres.
El local se reserva recién cuando lleguemos a 75.
De los 130 estantes que va a tener Galería Íntima, necesitamos que los primeros 75 tengan dueño antes de firmar cualquier contrato. Así funciona este modelo en Japón y en Singapur: la comunidad llega antes que las llaves.
Un estante es un autorretrato pequeño.
Tu estante mide 45 por 30 por 35 centímetros. Ahí entran quince o veinte libros, y también lo que quieras sumarles: un objeto que te acompaña hace años, una nota escrita a mano, una foto que solo mostrás a quien de verdad se acerca a mirar.
Lo cambiás cuando quieras. Solo vos decidís qué va ahí. Cada estante lleva nombre y apellido, el tuyo, o el de quien dirige tu institución si lo tomás en representación de una.
La puerta la cuidan los mismos dueños de estante, por turnos. El espacio funciona como punto de encuentro; la gente se sienta, lee, conversa, se reconoce en los estantes de los demás.
"Adquirimos un lugar donde mostrarnos y encontrarnos." (la frase que guía este proyecto)
Galería Íntima está inspirada en las bibliotecas comunitarias de Japón y Singapur.
De ellas heredamos la idea central: los estantes se comparten, y el espacio se cuida entre quienes lo habitan.
Yaizu, Japón (desde 2020)
Minna no Toshokan Sankaku alquila sus estantes y los cuida con voluntarios. Desde esa primera biblioteca nacieron unas cincuenta más con la misma estructura, repartidas por todo Japón.
Singapur, Casual Poet Library
Rebecca Toh abrió 180 estantes en 42 metros cuadrados. La respuesta de la comunidad fue inmediata, y doscientas personas se ofrecieron como bibliotecarias voluntarias por decisión propia.
Entre todos se reparten los costos, y así el espacio se sostiene desde adentro. Eso es lo que estamos por construir acá.
Cuatro pasos, en este orden.
Elegís tu lugar
Un módulo de 45 × 30 × 35 cm que es tuyo. Ahí van tus libros, tus objetos, tus notas. Lo cambiás cuando quieras, tantas veces como quieras.
Ponés tu nombre
Cada estante lleva nombre y apellido, visible. El estante de los miedos es la única excepción.
Formás parte antes de que exista
Tu cuota ayuda a pagar el local por adelantado, antes de firmar el contrato. La comunidad llega antes que las llaves.
Cuidás el espacio con otros
Los dueños de estante y los voluntarios se turnan tres horas cada uno para tener la puerta abierta.
Dos formas de sumarte.
Pagás por adelantado, y lo que sobra después de cubrir el local vuelve al espacio: charlas, talleres, encuentros, mejoras.
Estándar
USD 9 / mes
Se paga en un solo adelanto de 6 meses: USD 54 en total. Cubre tu estante hasta la próxima renovación.
Anual
USD 7 / mes
Un compromiso de un año, pagado por adelantado: USD 84 en total. La cuota más baja, para quien ya sabe que se queda.
Tu cuota cubre el alquiler, los servicios básicos y el sueldo de quien coordina el espacio día a día. Todo lo que queda arriba de eso se queda en la cuenta del espacio.
El estante de los miedos
Uno de los 130 estantes recibe, en vez de mostrar. Quien quiera dejar un miedo completa una planilla breve, se la entrega a un voluntario entrenado para eso, y el miedo queda archivado en una gaveta. Dejarlo ahí es gratuito. Le pertenece a quien lo necesita.
Un proyecto de dos personas, por ahora.
Siria Useche
Arquitectura y coordinaciónArquitecta con maestría en diseño urbano. Diseña el ambiente y el amoblado del espacio, y asume la coordinación diaria: eventos, comunidad, entrenamiento de voluntarios y el cuidado del estante de los miedos.
Alejandro Sosa
Puente digitalFotógrafo y consultor tecnológico. Construye el sitio, el tour virtual y el sistema de registro que va a llevar la memoria de todo lo que pase por la galería, más allá de las cuatro paredes.
Sé de los primeros 75.
Dejanos tu nombre y elegí tu plan. Te escribimos para coordinar el pago por adelantado y confirmar tu lugar en la lista fundadora.
El contrato se firma cuando lleguemos a 75; por eso tu nombre pesa tanto ahora.